Cada día vuelve a salir el sol y no hay ningún motivo para pensar lo contrario.
Sólo nuestros temores, nuestras manías y la falta de seguridad en nosotros mismos nos hacen pensar que mañana no saldrá el sol.
Tenemos derecho a ser libres, a pensar lo que queramos, pero la naturaleza no nos ha hecho para hacernos daño.
Debemos respetar la madre naturaleza y por ello respetarnos a nosotros mismos.
Hemos de desear que salga el sol de nuevo y no por los demás, sino por nosostros mismos.
No busquemos estas palabras en ningún personaje de la historia, son palabras que han nacido hoy en un corazón amigo.